CASTAÑEDA SACA PROVECHO DE LA SALUD DEL PUEBLO



Estafa o Solución:
‘Hospitales’ de la Solidaridad

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Herberth Cuba García, presidente de la Asociación Médica Peruana.













































































































































































































































































































































































































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Dr. William Ludeña Mendoza,  presidente de Huk Vida Asociación de Consumidores.











“El objetivo básico de los llamados ‘Hospitales’ de la Solidaridad, es político y son verdaderos centros ambulantes de contaminación ambiental y ninguna autoridad dice nada”,  señaló el presidente de la Asociación Médica Peruana (AMP), Herberth Cuba García, en el programa Contacto Vecinal de Canal 3 de Best Cable, que conduce Pedro Martínez.

CENTROS AMBULANTES DE CONTAMINCACIÓN
“En esas carpas, mal llamados ‘hospitales’, se depositan desechos médicos como agujas, saliva, secreciones, heces, sangre infectada y otros. Los rayos x que le toman a los pacientes, pasan e irradian a la población aledaña. Violan normas de bioseguridad (los desechos hospitalarios van al desagüe común) y de protección radiológica, entre otras”, indicó Herberth Cuba.

“Lo más grave es que se atiende a pacientes en contenedores metálicos acondicionados como ‘consultorios’. Lo que debería ser algo provisional, tipo medida de emergencia ante una catástrofe, se ha convertido en algo permanente. Y todo por obtener réditos por el impacto político inmediato”. El médico Herberth Cuba fue enfático “en señalar que en éstos ‘hospitales’ de la Solidaridad, existe una violación sistemática de los derechos del paciente”.

“Hay un engaño total. Usted va al pediatra y le atiende una enfermera, hay problemas de estafa relacionada al acto médico. No puede haber medicina de segunda categoría o de primera, los estándares médicos son iguales para todos. Estos ‘Hospitales’ de la Solidaridad, deben formalizarse, cumplir normas y acreditación hospitalaria. Lo extraño es que el Indecopi no dice nada. Viola las normas de protección al consumidor, exponen a riesgos a los pacientes, así como existe un doble estándar de calidad, existe una doble moral. Si algo le sucede a algún paciente en estos ‘hospitales’, la Municipalidad de Lima se protege diciendo que es algo ‘sui generis’, que las normas se están haciendo”, aseveró el presidente de la AMP.

Se llegó al abuso que el propio “alcalde Castañeda Lossio, mediante un decreto de alcaldía, obligó a más de 180 mil choferes de transporte público a que se tomen pruebas de sangre y examen físico completo cada seis meses, en estos ‘hospitales’. Aunque luego se rectificó, su afán no fue otro, que el de hacer caja”, afirmó Herberth Cuba.

OTRO GRAN PROBLEMA: ‘HOSPITALES’ PERÚ
Algo criticable es que el gobierno esté ‘copiando’ a los ‘hospitales’ de la Solidaridad. Ahora a través de sus llamados ‘Hospitales Perú’, el Seguro Social viene también captando y atendiendo de forma rápida a pacientes de los sectores más pobres de nuestra sociedad. No olvidemos que en la década del 80, los del Seguro Social, al no darse abasto con la gran demanda, “ampliaron sus servicios de salud con carpas, pero de manera temporal, tipo ‘campaña. Castañeda Lossio crea un sistema de carpas, toldos y contenedores permanentes. A la gente le dan gato por liebre, llegan al extremo de que se permita que no exista una historia clínica del paciente”, enfatizó.

En otra parte de la entrevista el presidente de la AMP precisó que, “al no existir historias clínicas, al no saber el estado integral del paciente y al desconocer sus enfermedades y tratamientos pasados, al médico se le puede escapar cosas muy graves, el paciente se puede ir a su casa y el problema se complica”.

CASTAÑEDA ALQUILA CONSULTORIOS EN CONTENEDORES
¿Por qué no se ha construido un gran hospital de la solidaridad en San Juan de Lurigancho o en Manchay en el distrito de Pachacamac? Se preguntó el médico Cuba. Lo cierto es que sus ubicaciones no son las más adecuadas y su objetivo no es ayudar  al más pobre, ya que “ellos cobran y terciarizan todo, es un negocio informal”, expresó.

Ya que los médicos del sector público no pueden recibir doble sueldo del Estado, éstos crean pseudo pequeñas empresas para poder trabajar simultáneamente en los ‘hospitales’ de la Solidaridad. “Terciarizan los servicios médicos violando la ley. Se desconoce cuanto le pagan a la Municipalidad Metropolitana de Lima éstas empresas que ‘alquilan’ sus consultorios”, subrayó.

CANDIDATO CASTAÑEDA POLITIZA LA SALUD Y UTILIZA NIÑOS
“Yo reclamo al Partido Solidaridad Nacional, que aplique su ética política. No es posible hacer política exponiendo a niños en la televisión. Castañeda viene haciendo convenios en todo el Perú, es obvio que su objetivo es político. Tiene todo el derecho de ser candidato presidencial en el 2011, pero no a través de herramientas y dinero público. Esto debería investigar la Contraloría y los organismos anticorrupción. No debe aplicar las reglas del vale todo”.
El presidente de la AMP, exhortó al alcalde Castañeda, a que “no politice la salud, que no siga haciendo escarnio de los derechos elementales de los pacientes y que no se expongan, las dolencias de muchos niños, en los medios de comunicación”.

“El derecho de los pacientes esta sobre el derecho de los médicos”
, si bien es cierto que algunos de los pronunciamientos de la AMP afectan a los médicos que trabajan en estos ‘hospitales’ de la solidaridad, “no podemos ocultar que estos ‘hospitales’ son parte del problema, y no de la solución de la salud pública en Lima Metropolitana”, finalizó el médico Herberth Cuba García.

Médico se confiesa
Soy médico y actualmente trabajo en un ‘hospital’ de la solidaridad. Hasta donde tengo conocimiento, los ‘hospitales’ de la solidaridad, trabajan bajo una modalidad tipo 'service'. Es decir, la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), a través de una gerencia ejecutiva, que dirige el médico Luis Rubio, maneja todos los ‘hospitales’ de la solidaridad. En cada uno de éstos, existe un médico jefe que es el encargado de ver la parte asistencial y administrativa y es a la vez quien se ocupa de ver también lo referente a imagen, adecuado funcionamiento y si hubieran quejas de los usuarios, es quien se encarga de solucionarlas.

Cada servicio es, a mi parecer, una especie de concesión. No tengo la información de cómo eligen a los concesionarios, pero me parece que funciona mediante recomendaciones, por amistad, no por concurso público de méritos. La MML instala los servicios básicos, agua, luz y brinda los consultorios ‘contenedores’. A su vez, cada concesionario aporta el 30 por ciento de sus ingresos mensuales a favor de la MML. Con el 70 por ciento restante, el concesionario se encarga del funcionamiento total del servicio y a todo costo, es decir, compra insumos, paga al personal médico, de apoyo, asistencial y otros.
Cada servicio tiene un ambiente tipo consultorio de fierro, de aproximadamente 8 metros cuadrados. Obviamente es bastante estrecho. Con respecto a las tarifas, las consultas médicas cuestan entre S/.7.00 a S/.20.00 dependiendo de los servicios médicos que se solicitan. Desconozco donde destinan lo que recauda la MML por cada especialidad médica y cantidad de consultorios concesionados, pero tengo la impresión que obtienen una muy buena ganancia y utilidad. La ‘caja’ es centralizada y la maneja la MML. Ellos cobran cada consulta.

Lo positivo de este sistema de atención, es que ha acercado al paciente, ofreciendo la posibilidad de contar con equipos de alta tecnología y de ofrecer médicos especialistas a la población de medianos recursos económicos. Lo negativo, es que si bien los costos son más cómodos que las clínicas privadas, éstos siguen siendo muy altos para la población más necesitada, que no puede acceder a estos servicios, porque como es lógico, cada inversionista y también la MML priorizan su rentabilidad.
Entrevista realizada por Apertura. La identidad del entrevistado, guardamos en reserva.

Enfermarse resulta caro
¿De qué sirve tener cifras macroeconómicas espectaculares cuando muchos peruanos no pueden acceder a los servicios básicos de salud? De muy poco. En nuestro país la población considera que curarse, de alguna dolencia, resulta muy caro. Así lo demuestra una encuesta del Instituto de Opinión Pública de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). De acuerdo con el sondeo –realizado a 480 personas mayores de 18 años que viven en 31 distritos de Lima Metropolitana-, el 82% de los entrevistados consideró, que tratarse por alguna enfermedad en nuestro país, resulta muy caro o algo caro. En tanto, el 16% dijo que es poco caro y solo el 2% manifestó que era nada caro. A ello se debe agregar que más del 50% de los consultados señaló que no contaba con seguro de salud. La encuesta también revela que las clínicas privadas (52%) y los ‘hospitales’ de la solidaridad (13%) son consideradas las instituciones con los mejores servicios de salud. Los últimos lugares en este ranking lo ocupan los hospitales del Minsa (6%), las instituciones militares y policiales (3%) y las postas médicas (2%). El 56% calificó como regular la infraestructura de los hospitales del Minsa. Una cifra similar considera que las máquinas de EsSalud no están en las mejores condiciones. Quienes quedan mejor paradas son las clínicas y los ‘hospitales’ de la solidaridad, cuya infraestructura es calificada como excelente por el 22% de los consultados.
Fuente: Encuesta de la Universidad Católica. Publicada el 01 de julio de 2007. Diario Perú 21.
Radiografía municipal
Los ‘hospitales’ de la solidaridad, no están regidos por alguna norma del Ministerio de Salud (Minsa). La denominación sólo es una marca registrada. Acá no se van a hacer cirugías ni hospitalizaciones. Nosotros no somos hombres de reglamentos ni burócratas. Nuestros ‘hospitales’ van a afectar los intereses privados de algunos médicos que tienen sus consultorios particulares ubicados, hasta frente de los hospitales de EsSalud. Los ‘hospitales’ de la solidaridad no hacen huelga, atienden los días feriados, no descansan y se brinda una atención de calidad. El médico que no lo hace así, se va a su casa. Lo que traemos es más calidad en salud. El Sisol es una empresa que pertenece a la Municipalidad Metropolitana de Lima, posee autonomía jurídica, económica y administrativa. El Sisol es responsable de estos hospitales. Le duela a quien le duela, el hospital (en Sullana- Piura) se instala sí o sí.
Fuente: Extractos de una entrevista a Fernando Cáceres Rosell, ex administrador general de los ‘hospitales’ de la solidaridad y hombre de confianza del alcalde de Lima, Luis Castañeda.

 

¿Cuál es su opinión con respecto a la última huelga médica?
Es un jalón de orejas para el gobierno, ha sido un triunfo.

Hace unos años la Asociación Médica Peruana hizo un pronunciamiento en torno a los mal llamados ‘hospitales de la solidaridad’, en el que mencionaban que se estaría haciendo política con la salud ¿Usted cree que ese es el fin de los hospitales de la solidaridad?
Creo que el objetivo básico es político. El partido político de Castañeda Lossio se llama ‘Solidaridad Nacional’, y le han denominado a este servicio de salud ‘hospital de la solidaridad’, lo más obvio es que la gente recuerde que es el Partido ‘Solidaridad Nacional’ quien está dando ese apoyo. Además ese es un sistema de salud provisional que sólo se utiliza para catástrofes. Atender a los pacientes en buses viejos y carpas, no es correcto. Lo temporal se ha convertido en permanente. Inclusive a más de 180 mil choferes de vehículos de transporte público, se les obligó a tomarse pruebas de sangre y examen físico completo, cada seis meses en estos hospitales, para poder renovar sus permisos para el servicio de transporte. Esto lo hicieron con el afán de hacer ‘caja’, fue por tanto un asunto político.

Obligar a los choferes de transporte público a atenderse en los hospitales de la solidaridad, ¿desde su punto de vista era legal?

Ese decreto de alcaldía era un abuso. Se puede obligar a los choferes a hacerse exámenes médicos, pero no les puedo obligar a hacerlo en un servicio médico de mi propiedad, donde yo establezco los costos. Felizmente se ha rectificado el tema. Esto sólo fue una muestra de cómo los hospitales de la solidaridad violaban todas las normas legales del país. Por ejemplo: Las normas de bioseguridad, es decir a donde votaban la saliva, la sangre, los desechos hospitalarios, que son los más infecciosos que existen, que requieren un trato especial para que puedan ir después a un desagüe común. Luego la protección radiológica, tomaban radiografías en cualquier sitio, sin tomar en cuenta que debían hacer construcciones especiales, para evitar irradiar a otras personas. Se instalaban carpas de la noche a la mañana en áreas comunes, donde los vecinos tenían derecho de disfrutar de esos espacios públicos, con el agravante que allí se ubican también ambulantes. Nosotros trabajamos arduamente para lograr cerrar el hospital de la solidaridad del distrito de Independencia. Algo diferente es lo que sucedió en Los Olivos, el alcalde construyó un gran Hospital Municipal que en la actualidad una referencia muy importante. El ex alcalde de Lima, Alberto Andrade Carmona hizo Centro Médicos Municipales, que se reunían todos los estándares de calidad.

¿Por qué cree que Luis Castañeda Lossio no continuó con estos Centros Médicos Municipales?

Porque intentó ver el tema de salud como una emergencia y priorizó el impacto político inmediato. Son consultas que se hacen al paso y sin ningún requisito previo, son hechas con una informalidad total. Evidentemente, cuando surgen negligencias médicas, se deshacen de los pacientes derivándolos a hospitales por emergencia. Lo que existe es una violación sistemática de los derechos de los pacientes, con las normas de salud en el país. Nosotros denunciamos todo esto ante la Fiscalía de Prevención del Delito, la Contraloría, el Indecopi, al Inpen (Instituto Peruano de Energía Nuclear) El director del programa de los Hospitales de la Solidaridad, Rubio se comprometió a un proceso de formalización. Pero esto lleva ya varios años, nadie los apura.

Esta formalización quiere decir que los hospitales de la solidaridad serán edificaciones de concreto y ladrillo.

Así es. Por ejemplo han construido el hospital de la solidaridad de la jirón Camaná en el Centro de Lima, luego el de la avenida Angamos en Surquillo. Sin embargo, las ubicaciones no son las adecuadas, ya que el Centro de Lima tiene muchos hospitales públicos, lo ideal hubiera sido que construyan un gran hospital en San Juan de Lurigancho o en Manchay en el distrito de Pachacamac. Pero ese no es su afán, porque ellos cobran y terciarizan todo, finalmente esto es un negocio informal.

Sabemos que cada especialidad médica de los ‘hospitales de la solidaridad’, es terciarizada a empresas privadas dedicadas a los servicios de salud, ¿esto es cierto?

Es cierto, esto es otra anomalía. Según la Constitución Política del Estado, ningún funcionario público puede recibir dos sueldos, en este caso el médico que trabaja para EsSalud o para el Ministerio de Salud (Minsa), no puede percibir otro sueldo de la Municipalidad Metropolitana de Lima. Ellos para evitar esto, terciarizan y crean pseudo pequeñas empresas, así los médicos trabajan para estas pseudo empresas privadas y a su vez son éstas, las que contratan con la Municipalidad de Lima ¿Cuánto pagan a la Municipalidad de Lima estas empresas?, eso no lo sabemos. Se nota aquí una intención de violar la ley al terciarizar los servicios. Contraloría debería observar este tema, pero hasta ahora, no sé por qué no lo hace.

La Asociación Médica Peruana que usted preside, ¿no ha podido investigar aún sobre estos contratos de terciarización?

Nosotros nos hemos abstenido de pronunciarnos en torno a esta modalidad, para evitar atacar a los médicos que trabajan allí y llevan con ese sueldo el sustento a sus hogares. La función de la AMP es proteger a los médicos e informarlos para que no caigan en estas modalidades de trabajo que puedan perjudicar la salud de la población. Además el Código de Ética Médica, señala que el médico debe abstenerse de realizar cualquier acto médico si es que las condiciones no son adecuadas, en infraestructura, equipos o bioseguridad. En consecuencia, estos no se cumplen en buses o carpas de los Hospitales de la Solidaridad.

La AMP debería también pronunciarse en defensa de los pacientes, a pesar de pagar S/.7.00 por consulta, no merecen en muchos casos, una asistencia de pésima calidad.

Si nos hemos pronunciado a favor de los pacientes. Por ello hemos tenido algunas discrepancias internas, en el seno de las instituciones médicas. Por ejemplo, nos decían que nuestros pronunciamientos afectaban a los médicos que laboraban allí. Nosotros señalamos que la misión del médico es no exponer a riesgo a la población. En consecuencia, el derecho de los pacientes está sobre el derecho de los médicos. La declaración de Lisboa, de la Asociación Médica Mundial, señala que los derechos de los pacientes son los derechos fundamentales del accionar médico.

¿Ustedes han tenido algún acercamiento con el alcalde metropolitano Luis Castañeda Lossio?

Nosotros hemos conversado reiteradas veces, inclusive el director de Sistema  de  Hospitales de la Solidaridad (Sisol), el médico Mario Rubio, ha ido a las instalaciones de la AMP, hemos conversado este tema, él nos aseguró que quería tiempo para formalizarse. Nuestros pronunciamientos son publicados en algunos medios de comunicación, pero la respuesta del alcalde Luis Castañeda, se difunden masivamente. Ellos dicen que los hospitales de la solidaridad representan la solución a la problemática de salud pública en Lima Metropolitana, cuando en realidad estos hospitales son parte del problema de la salud en nuestro país.

¿Si existen los hospitales de solidaridad, no es porque aún subsisten grandes problemas en la seguridad social peruana?

El riesgo de ofrecer este pésimo servicio de salud a la población en los ‘hospitales’ de la solidaridad es que el gobierno lo copie. Por ejemplo, el gobierno ha copiado el servicio de salud en carpas ambulantes, denominándolas ‘Hospitales Perú’ del Seguro Social. Lo que hacen es ubicarse en cualquier parque, captar pacientes y atender de forma rápida, porque no cumplen ningún estándar de calidad. No hay historia clínica, control de calidad, instrumental adecuado. La gente cree que porque le atienden rápido es bueno, pero en realidad esa rapidez, significa dejar sin solución los verdaderos problemas de la salud pública en el Perú.

La AMP que preside, ¿ha analizado el problema de la salud, de la seguridad social peruana y no únicamente el funcionamiento de los ‘hospitales’ de la solidaridad?

Nosotros hemos criticado y analizado al Ministerio de Salud, a la Seguridad Social, a las Fuerzas Armadas y Policiales. Nosotros hemos denunciado muchos casos en el Hospital de la Policía. También hemos analizado las irregularidades en el manejo de la cosa pública en el Seguro Social. Hemos denunciado en todas los ámbitos, no sólo en el municipal. Lo que queremos es que se formalicen. Lo más censurable, es que los que crearon esta modalidad de atención de salud en carpas, que fue el propio Seguro Social del Perú, allá por los años ochentas. Al no darse abasto, ampliaban sus servicios con carpas y luego surgió los sistemas extramuros con carpas, pero ojo eran sólo para campañas. Lo que hace Castañeda Lossio es crear un sistema de salud en carpas permanentes. Finalmente a la gente le dan gato por liebre, les dicen te doy ‘hospitales’ de la solidaridad, pero lo que les dan son carpas.

Lo curioso es que estos ‘hospitales’ tienen mucha demanda, pero ¿por qué no disponen de historias clínicas?

Es un tema muy grave. La historia clínica significa que el médico le hace un examen integral al paciente, no sólo lo que encuentre en ese momento, sino también en el pasado, esto requiere tiempo. Pero en los ‘hospitales’ de la solidaridad todo se hace al paso. Esto trastorna todo el acto médico, porque al no saber su historia del paciente, al médico se le puede escapar cosas muy graves del paciente, cuando éste se va a su casa y su dolencia se complica. Es más, ni siquiera puede juzgar al médico, porque como no hay historia clínica, no hay nada que refleje el accionar del médico anteriormente. Esto es una violación sistemática de los derechos del paciente.

¿Qué otros problemas atraviesan los hospitales de la solidaridad?

Otro problema es la exposición a  riesgos. Hay riesgo del paciente que va a consulta, pero también de la población circundante. En esas carpas se depositan desechos médicos que son agujas, saliva secreciones, heces, sangre infectada con tuberculosis, Sida u otras infecciones contagiosas, las cuales no tienen algún sistema de tratamiento. Los más caro de un hospitales  moderno son sus sistema de tratamiento de sus desechos. Los rayos x que toman a los pacientes pasan e irradian a la población aledaña. Luego usan medicamentos que se desechan, pastillas, desechos de ampollas, que son fármacos que entran al desagüe común, que terminan en el mar y estos desechos no van a tener un tratamiento por depuración natural. En consecuencia, lo que tenemos son centros de contaminación ambiental ambulantes y nadie dice nada. Hay exposición a la salud pública.

¿Usted cree que los hospitales de la solidaridad estafan a la población?

Hay un engaño total, los hospitales de la solidaridad ofrecen todas las especialidades médicas, es increíble. Pero usted va al pediatra y le atiende una enfermera. Hay problemas de estafa, de bioseguridad, de relaciones en el acto médico, finalmente violan todas las normas legales del Perú. No puede haber medicina de segunda categoría o de primera categoría, los estándares médicos son iguales para todos. Evidentemente, hay hospitales de la solidaridad  que se están formalizando, que viene cumpliendo las normas hay que saludarlos, pero por favor desde el 2004 que denunciamos estas deficiencias hasta el 2008. Son cuatro años que luchamos para hacerle entender al alcalde de Lima que la medicina debe ser formal, cumplir estándares de calidad, las normas de acreditación hospitalaria, algo que aún no se ha logrado en su totalidad.

¿Cuáles son las normas que violan los hospitales de la solidaridad?

Primero, viola la norma de protección al consumidor, la que señala que no debe haber publicidad engañosa, a las personas se les debe dar un servicio con calidad, con los estándares señalados por ley. Lo extraño es que Indecopi no dice nada. Segundo, viola las normas de protección radiológicas, es decir evitar exposición innecesarias de rayos x, al médico o tecnólogo que toma la placa y a la población circundante. Tercero, se viola el código penal, porque se expone a riesgo a los pacientes. Además considero que se viola ley del trabajo médico, porque en su artículo sexto señala que los médicos no deben dar atención médica sino existen los requisitos indispensables en equipos, infraestructuras, insumos y bioseguridad. Hay una serie de argumentos legales, administrativos y de resarcimiento  civil que la población debería ejercer, para que estos hospitales de la solidaridad se formalicen o cierren. Porque no tiene razón de existir un sistema de salud que pone en riesgo a la población.

¿Sabía usted que algunos médicos derivan sus pacientes del hospital de la solidaridad a sus consultorios privados o clínicas? ¿Sabe usted si la Municipalidad Metropolitana de Lima tiene algún convenio con esas clínicas? ¿Esto es ético?

Lamentablemente hay un doble estándar y una doble moral, porque si ocurre algún incidente en EsSalud, en los Hospitales Militares y Policiales, inmediatamente viene el Ministerio de Salud y le pide sus convenios de referencia y contra referencia, convenios de traslado de pacientes, tipos de ambulancia, tiempo de demora del traslado; pero las ‘carpas’ de la solidaridad, mal llamadas hospitales, derivan todo el tiempo y no tiene ningún convenio con nadie. Y cuando les preguntan, dicen que como son ‘sui generis’, afirman que se está haciendo nuevas normas para su caso, así que ellos aplican ‘ley de la selva’. Cuando Castañeda Lossio tenía el 80% de aprobación y nosotros salimos a denunciarlo, la misma prensa nos decían que estábamos locos. Nosotros no cuestionamos la gestión de Castañeda Lossio, sino la forma en que viene politizando la salud para ganar ‘rating’ político. En buena hora si tiene 100% de aprobación, pero que no juegue con los derechos de los pacientes.

Lo curioso es que este sistema de salud municipal es una empresa, tal como lo es Serpar o Emape, pero en la publicidad de los hospitales de la solidaridad, aparece en todos los afiches de esta empresa el nombre y la foto del alcalde Castañeda.

En el tema de la salud pública no debería participar el tema político. Uno de los grandes logros a partir del siglo XIX, es la Cruz Roja, la cual es imparcial, es decir cuando se trata de salud no hay frentes ni bandos políticos, no hay contrincantes y no se politiza el tema. Yo reclamo al Partido Solidaridad Nacional, que aplique su ética política, no es correcto hacer política utilizando a las personas y exponiendo a niños en la televisión para que la población vea como lucha y se preocupa el alcalde Castañeda por la salud de los niños. ¿Dónde está el Código de Protección del Niño y del Adolescente?

Luis Castañeda fue elegido para ser alcalde de la Municipalidad Metropolitana de Lima, sin embargo el Sisol, el Sistema de Hospitales de la Solidaridad, que maneja un presupuesto anual cercano a los 73 millones de nuevos soles, está estableciendo convenios con alcaldes de diversos departamentos del Perú para colocar hospitales de la solidaridad a nivel nacional, es decir el dinero de Lima lo está invirtiendo fuera de nuestra capital. Inclusive a fines de mayo se otorga la buena pro para la adquisición de 80 contenedores ‘acondicionados’ a un costo cercano a los dos millones y medio de nuevos soles, ¿Usted cree que no sólo sea un tema de calidad sino de manejo financiero que al parecer la Contraloría deja pasar?

¡Qué hace Castañeda Lossio haciendo convenios en todo el Perú! es obvio que el objetivo es político. Lo más seguro es que pretenda ser candidato en las próximas elecciones presidenciales del 2001. Él tiene todo el derecho a ser candidato, pero él no lo puede hacer  a través de herramientas y dineros públicos. Esto lo debería investigar la Contraloría y los organismos anti corrupción. Yo también puedo aspirar a ser candidato presidencial, pero no lo puede hacer con las reglas del ‘vale todo’. Lo que me preocupa como médico, es que se politice la salud, que se haga escarnio de los derechos elementales de los pacientes, que se exponga a niños en todos los medios de comunicación, sus dolencias, muchas veces íntimas. Que no se respete la intimidad del paciente. Lamentablemente a todo esto, nadie le pone coto.



¿’Hospitales’ o Centros Comerciales ‘Piratas’ de la Salud?

“Es un letrero inmenso que dice ‘hospital’. Entra el paciente y pregunta por emergencia, y ahí no hay emergencia, internamiento no hay, camas y hospitalización tampoco. Inclusive en sus hojas membretadas y documentos se lee “hospital de la solidaridad”, en la receta dice: esperamos haberlos atendido bien y el nombre del alcalde, ¡que tiene que ver el alcalde! Estos ‘hospitales’ primero debieron solicitar su licencia, como cualquier institución, y luego trabajar. Acá todo se hace al caballazo, peor aún tratándose de un representante político de nuestro país. A muchas autoridades les tiembla la mano para sancionar”, señaló el médico William Ludeña Mendoza, presidente de Huk Vida Asociación de Consumidores y director del Programa ‘En Defensa del Paciente’, el último domingo en Canal 3, de Best Cable en el Programa ‘Contacto Vecinal’ que conduce Pedro Martínez Valera.

INDECOPI NO SANCIONA PUBLICIDAD ENGAÑOSA
En marzo de 2007, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección Intelectual (Indecopi) emitió una Resolución por la cual ‘resolvió’ declarar improcedente la demanda efectuada por el presidente de Huk Vida Asociación de Consumidores, en contra de los llamados ‘hospitales’ de la solidaridad. El análisis con el que concluye Indecopi, es a todas luces escandaloso. Basta con transcribir un párrafo de su anoréxico informe: “la Comisión aprecia que los avisos denunciados no configuran un supuesto de publicidad comercial, por cuanto no han sido utilizados para estimular una actividad concurrencial (sic) realizada por las denunciadas, sino para identificar los servicios de salud que brindan a los ciudadanos, en vía asistencial, en el contexto de sus funciones de gobierno local”. En otras palabras, Indecopi concluyó que la publicidad de los mal llamados ‘hospitales de la solidaridad’ no sirven para atraer más pacientes, sino que solamente, esta publicidad engañosa tiene la sola función de que el ciudadano “indentifique” donde se ubican estos ‘hospitales’. El médico William Ludeña, ante tamaño disparate prefirió no apelar ante la instancia superior del Indecopi, y acudió a la Dirección de Salud Lima Este (DISA IV Este) y a la Fiscalía de Prevención del Delito.

“Han pasado 6 meses y aún éstos ‘hospitales’ no han solucionado las observaciones. En estos momentos están en camino de sanción, por incumplimiento de las normas del Ministerio de Salud. Si no sucede, tendremos que denunciar penalmente a las autoridades que no cumplen su función”, aseveró el entrevistado.

CENTROS COMERCIALES INFORMALES DE LA SALUD
“Alguien que no conoce sus derechos, no sabe si está siendo bien o mal atendido. Existe una percepción inadecuada del ciudadano de creer que la exigencia del dinero es imprescindible para recibir el servicio, y esto lo dice un Informe de la Defensoría del Pueblo. El común del ciudadano cree que primero hay que pagar para luego recibir atención médica. Por desconocimiento, cientos de personas caen en estos ‘centros comerciales de la solidaridad’, mal llamados hospitales”, afirmó el médico Ludeña.

Los ‘hospitales’ de la solidaridad funcionan como si fuesen centros comerciales ambulantes, “los espacios están para que vaya un profesional, trabaje y gane su comisión, porque el que cobra es la Municipalidad Metropolitana de Lima y ésta luego reparte. Eso no está mal, pero hay que hacerlo en forma legal, sin poner en riesgo la vida y salud de miles de personas. Son centros comerciales piratas de la salud, que están haciendo dinero de una manera inadecuada”, enfatizó William Ludeña.

PUBLICIDAD ENGAÑOSA ATRAE PACIENTES
“En San Juan de Lurigancho, por ejemplo, tenemos 36 centros de salud y un hospital, existe una capacidad de atención no cubierta, pero la gente asiste a los ‘hospitales’ de solidaridad a pesar que cobran S/.7.00 la consulta y hasta hay ‘colas’ de dos cuadras. Sucede que las personas van debido a la publicidad bien hecha del alcalde Castañeda, esto a pesar que hay testimonios de pacientes que han sido atendidos pésimamente, señaló el médico William Ludeña.

“Nosotros no estamos de acuerdo con que la Asociación Médica Peruana este sola para defender al médico. Existe un espíritu de cuerpo donde se defiende al médico. Pero tiene que haber una línea, si no estas dentro, no estas en el cuerpo médico. Hay un código de ética, si no me dan las condiciones de trabajo, simplemente me retiro, me voy. Hacemos daño también cuando dejamos de hacer. La autoridad se delega, pero la responsabilidad no. En Villa El Salvador, en plena berma central, hay un llamado ‘hospital’ de la solidaridad”, enfatizó el entrevistado.

MÉDICOS AMBULANTES Y NEGOCIOS ITINERANTES
El gran problema es que estos ‘hospitales’ vienen también funcionando en Cajamarca, Sullana en Piura y en Chiclayo, “esto es como el ambulante, cuando le dices vamos a formalizarte, hay 10 en la calle, cuando empiezas a empadronarlos se apuntan 500. La política de Castañeda es similar y eso a pesar que dice que defiende la legalidad. Él tiene que respetar la ley, que esos ‘centros comerciales de la salud’ cierren por 60 días y se adecuen, que se acrediten, sino, van a seguir siendo parte de la ilegalidad, de la informalidad. Verdaderamente son médicos ambulantes, porque hoy me atiende el doctor x, mañana el doctor y, pasado mañana el doctor z, ¿qué hizo cada uno? nadie sabe, ni el propio paciente, porque éste se pregunta qué han hecho con él”, denunció el presidente de Huk Vida, Asociación de Consumidores.

PACIENTES ESTAFADOS NO SABEN SUS DERECHOS
“A los establecimientos comerciales de solidaridad, llegan los pacientes porque creen que van a ser mejor atendidos. Incluso, el paciente entra pagando S/.7.00 por consulta, pero si le sumamos análisis y demás gastos, acaba pagando más de S/.50.00”. Aunque estos ‘hospitales’ pronto llegarán al millón de pacientes atendidos, nuestro entrevistado prefirió llamarlos ‘pacientes estafador’. “Yo no lo veo como que es un mal servicio, sino más bien, un mal sistema. El médico no es malo, es un mal sistema de atención médica al ciudadano. Por ejemplo, todo paciente tiene derecho a tener su historia clínica, si desea, hasta podría llevársela a otro médico. Los pacientes de ‘solidaridad’, no la tienen, no pueden ni siquiera denunciar si tuvieran problemas de un mal acto médico. Cuando los ciudadanos vayan entendiendo que son establecimientos de mala calidad, van a dejar de ir. El consumidor tiene el poder de elegir. No es cuestión de precio, sino de consumo, de conciencia. Hoy en día, todos antes de comer galletas, ven la fecha de vencimiento, esto es porque aprendieron a consumir un producto y a defender sus derechos”,  concluyó el médico William Ludeña Mendoza, director del Programa ‘En Defensa del Paciente’ en Radio Canto Grande.

ENTREVISTA COMPLETA

Usted preside la Asociación Civil sin fines de lucro ‘Huk Vida’, que tiene por objetivo defender al paciente. Hace unos meses atrás, denunciaron ante el Indecopi  a los ‘hospitales’ de la solidaridad, porque dichos establecimientos no reúnen los requisitos necesarios para llamarse hospitales ¿qué sucedió con esta denuncia?
Nosotros tenemos tres años nadando contra la corriente, sensibilizando a la población y a los servidores de la salud, en torno a cuáles son sus derechos y obligaciones. Porque quien no conoce sus obligaciones no las puede cumplir y quién no conoce sus derechos tampoco los puede exigir. Quiero aclarar a la Municipalidad Metropolitana de Lima y al Sistema de Hospitales de la Solidaridad (SISOL), que nosotros sí somos una institución bien constituida y legal. En San Juan de Lurigancho  y en otros distritos de nuestra ciudad, hemos visto que existen pseudos ‘hospitales’ de la solidaridad que no reúnen los requisitos para ser llamados así.

¿Cuáles son los requisitos que deberían tener los ‘hospitales’ de la solidaridad?
Nosotros los llamamos ‘centros comerciales de la salud’, de nombre solidaridad, por tres razones: Primero, se ubican dentro de un parque o de un espacio público, es decir, no tienen compatibilidad de uso. Segundo, tienen una infraestructura que no tiene nada que ver con la de un hospital, al extremo de atender dentro de contenedores de fierro. Y tercero, han colocado su letrero de ‘hospital’, cuando no lo son. Por esas razones hicimos una denuncia ante el Indecopi, como autoridad administrativa, pensamos que nos iba dar la razón, pero no fue así.

¿Qué resolvió Indecopi?
Se lavó las manos. Nos contestó que era una publicidad institucional y le correspondía a la Municipalidad Metropolitana de Lima decidir si la ponían o no.

Tengo en mis manos el documento del Indecopi que dice: “La Comisión aprecia que los avisos denunciados no figuran un supuesto delito de publicidad comercial, por cuanto no han sido utilizados para estimular una actividad sino para identificar servicios de salud”. Indecopi señala que el paciente ‘sabe’ que no es para hacer publicidad sino para identificar el tipo de servicio, ¿no le parece esto un disparate?
Pero eso es un error gravísimo. Se dicen llamar ‘hospital’, pero cuando un paciente entra por emergencia, le dicen, ‘aquí no hay emergencia’, retírese a un hospital. Emergencia, no hay; internamiento, no hay, camas, acceso de emergencia e historia clínica, tampoco hay. Entonces, como se les puede llamar hospital, como pueden tener un letrero inmenso que diga ‘hospital’ y para colmo, que en todos sus documentos diga ‘hospital de la solidaridad’. Inclusive, colocan de forma impresa, ‘esperamos haberles atendido bien’, y el nombre del alcalde Castañeda en una receta. Todo lo hace al caballazo y a las autoridades les tiemblan la mano para decirle, esto tiene que parar.

¿La asociación que usted representa apeló ante una instancia superior ante el Indecopi?
Hicimos la denuncia ante la Fiscalía de Prevención del Delito, nos comunicamos con la Dirección de Salud de Lima Este (DISA IV), solicitándole sus puntos de vista, ellos hicieron la inspección, les dieron un plazo de 15 días para levantar las observaciones. Han pasado seis meses. Le hicimos recordar a la DISA IV respecto a este trámite, volvieron a darles 30 días, pero les advirtieron que si no cumplían serían sancionados. Hoy está en camino de sanción por incumplimiento a las normas de salud. Si esto no sucede tendremos que denunciarlos penalmente. Nosotros como ciudadanos, vamos a exigir a las autoridades que hagan cumplir la ley.

¿Cuáles son las consultas o quejas de las personas que asisten a los denominados ‘hospitales’ de la solidaridad?
Creo que alguien que no conoce sus derechos no puede saber si está bien o mal atendido. Lo dice uno de los Informes de la Defensoría del Pueblo, en cuanto existe una percepción inadecuada del ciudadano de creer que la exigencia de dinero es imprescindible para recibir servicios. En emergencia le exigen al paciente pagar primero antes de ser atendido. El común de los ciudadanos cree que eso está bien. Primero se debe atender al ciudadano con todos los recursos que tiene la institución, luego de solucionado el problema, requerirle el pago. Además, antes de exigir el pago, se debe hacer un estudio socio económico, para ver cuánto y cómo puede pagar. Pero aquí todo es al revés.

Sin embargo nadie sabe eso.
Por supuesto, este desconocimiento hace que el público caiga en la boca del lobo, como lo son estos ‘centros comerciales de la solidaridad’. La gente ve un enorme letrero que dice ‘hospital de la solidaridad’ y ve  un centro de salud que es mejor que ese ‘centro comercial informal’, pero no ingresan, optan por el ‘centro comercial ambulante’.

¿Sabía usted que las especialidad es médicas en los pseudos ‘hospitales’ de la solidaridad son terciarizadas, a tal punto que diversas empresas privadas pagan mensualmente por el espacio en el que brindan sus servicios de salud, a los que además se les da un porcentaje por cada consulta que realizan ya que existe una caja única?
Por supuesto, así es como funcionan estos centros comerciales de la salud. Los espacios están  para que los profesionales de salud trabajen y cobren una comisión. Considero que el ganar dinero es bueno, pero de forma legal y correcta, sin poner en riesgo la salud de miles de peruanos.

¿Cuál es su concepto de estos pseudos ‘hospitales’ de la solidaridad?
No son hospitales, son centros comerciales piratas, que están haciendo dinero sin cumplir con las normas.

Podríamos decir que son los ‘contenedores de la solidaridad’, ¿pero si existen es por qué existe una necesidad?
No estoy de acuerdo. Por ejemplo en, En San Juan de Lurigancho hay 36 centros de salud y un hospital, cuya capacidad de atención no son copadas, porque la gente se va a los ‘centros comerciales de la salud’.

¿Quizás porque el costo por la consulta sea más barato o la atención más inmediata?
No. Siete nuevos soles no es barato. Tampoco es inmediata, porque en muchos casos hay que hacer colas de tres cuadras.

¿Por qué cree que las personas acuden a los ‘contenedores de la solidaridad’?
Por la  publicidad masiva y el arduo trabajo de engañar durante años a nuestra población.

¿Cuál es la responsabilidad de los médicos?
Yo no pongo en tela de juicio la calidad del profesional, pero quien comete irregularidades no está dentro del cuerpo médico.

¿Cree que los médicos que trabajan o alquilan estos espacios en los ‘contenedores de la solidaridad’ estarían faltando a la ética profesional?
No sé si es cuestión de ética, porque los ‘centros comerciales de la solidaridad’ no son de la Municipalidad Metropolitana de Lima, sino que pertenecen al Sistema de los Hospitales de la Solidaridad (SISOL), donde que es una institución privada, con personería jurídica, por tanto el médico trabaja donde quiera y lo contraten.

Pero bajo condiciones adecuadas para poder realizar un buen trabajo.
Exacto, sino me dan las condiciones adecuadas no tengo ni porque quejarme, sino sucede,  simplemente renuncio. Algunos médicos siguen trabajando porque no les molesta ganarse unos miles de nuevos soles al mes, aunque dejen de lado sus principios básicos. Si un paciente necesita una atención de emergencia y no lo atendemos, porque no tenemos las condiciones necesarias dentro de estos contenedores para hacerlo, también estamos haciendo daño.

La Municipalidad Metropolitana de Lima está llevando este sistema de atención de salud en contenedores, hacia las principales ciudades de departamentos, ¿qué opina al respecto?
Es el mismo sistema del ambulante, cuando los invitas a formalizarse son 10, cuando los empadronas aparecen 500. Es la misma política del alcalde Luis Castañeda, él que tanto defiende la legalidad y por eso desalojó a los vendedores del Mercado Mayorista de Santa Anita, que haga lo mismo con esos contenedores. Debería cerrarlos por 60 días para que se formalicen y que reabran todos aquellos que se puedan acreditar. Lamentablemente y aunque suene mal, los que trabajan allí son médicos ambulantes.

¿Considera que los ‘contenedores de la solidaridad’ han desaparecido a algunos centros médicos privados cercanos a estos?
Eso no es cierto, el paciente llega donde cree que es bien atendido. En los ‘centros comerciales de la solidaridad’ llegan los pacientes porque creen que los atenderán bien y muchos luego de ser atendidos pierden esa idea.

¿Por qué cree que estos pseudos hospitales en más de cuatro años, ya van a llegar  al millón de pacientes atendidos?
Serán un millón de pacientes estafados.

¿Usted cree que hay un millón de pacientes que inconscientemente concurren, a pesar que les ofrecen un mal servicio?
No es un mal servicio, es un mal sistema. No podemos decir que el médico que atiende las consultas es malo, sino que es un mal sistema de atención de salud al ciudadano. Todo paciente tiene derecho a solicitar su historia clínica para llevarla, si desea, a otro médico o para, realizar un procedimiento administrativo en Indecopi o una denuncia legal ante  Poder Judicial. El fondo del problema, es el sistema de salud de baja calidad, cuando los ciudadanos lo entiendan así, dejarán de ir. No es cuestión de precio, es cuestión de toma de conciencia.

A través de su programa radial “En Defensa del Paciente” por radio Canto Grande, ¿usted se ha percatado que las personas están madurando, tomando conciencia y exigiendo un mejor trato  en términos de atención de salud?
Sí, especialmente en San Juan de Lurigancho. Considero que a través de nuestro programa que ya va por el tercer año, los ciudadanos están conociendo sus derechos. Por ejemplo, saben que no tienen que llevar una jeringa a un establecimiento de salud para que le apliquen una inyección que, no tiene que llevar gaza y algodón para someterse a una curación. Gracias al programa, los centros de salud, han colocado un tarifario único de precios para la atención y la gente paga lo que corresponde. Además, si el paciente no quiere comprar el carné de atención simplemente dice ‘no tengo dinero’, esto se está poniendo en práctica. La gente está ejerciendo sus derechos como consumidor. Muchos médicos están dando un paso atrás y ya no exigen al paciente lo que la ley no lo obliga.